2017 — Versión 1.0
El Primer Intento
La respuesta parecía obvia: hacer los globos de plástico duro. Sin aire que se escape, sin exhibición desinflada después de un día. Funcionó, en parte. Las bolas duraron años. Pero eran pesadas. El marco tenía que ser lo suficientemente resistente para soportar el peso. El transporte se convirtió en un rompecabezas logístico. ¿Y honestamente? Les faltaba algo. Esa apariencia aireada y alegre de un globo real había desaparecido. Lecciones valiosas, pero aún no la solución.




